Alcohol y comidas copiosas

El mejor combustible para trabajar es una mente clara y un cuerpo ligero

Durante las jornadas partidas, comer en exceso o consumir alcohol puede afectar la atención, la coordinación y la seguridad en el trabajo. Las Disposiciones Internas de Seguridad (DIS) prohíben el consumo de bebidas alcohólicas. Una comida ligera y saludable mejora la concentración, la energía y el bienestar general.

Cumple las normas de las DIS

Está prohibido consumir alcohol o acudir al trabajo bajo sus efectos. Afecta la coordinación, el juicio y los reflejos.

Evita las comidas copiosas en jornadas partidas

Comer en exceso provoca somnolencia, digestiones lentas y falta de atención en la segunda parte de la jornada.

Elige alimentos ligeros y equilibrados

Prioriza frutas, verduras, legumbres, proteínas magras y agua. Una buena alimentación mantiene la energía estable durante todo el día.

Evita bebidas alcohólicas en las comidas

Aunque sea “una copa de vino”, el alcohol reduce la capacidad de reacción y aumenta el riesgo de accidentes.

Hidrátate correctamente

Bebe agua con frecuencia, especialmente si trabajas en exteriores o con calor. El alcohol deshidrata y reduce el rendimiento físico.

Haz pausas activas después de comer

Caminar o estirarse unos minutos ayuda a reactivar el cuerpo y la mente tras la comida.

Evita el consumo de azúcares y grasas en exceso

Estos alimentos producen bajones de energía y sensación de cansancio a media tarde.

Fomenta un entorno laboral saludable

Comparte hábitos sanos: evita las comidas copiosas en grupo y opta por menús equilibrados.

Participa en campañas de salud laboral

Las empresas mineras promueven charlas y programas de prevención sobre nutrición y consumo responsable.

Recuerda: el trabajo exige estar al 100 %

Mantén la mente despejada, el cuerpo ligero y la atención activa. Tu seguridad —y la de los demás— depende de ti.