Espacios confinados

En un espacio confinado, lo que no ves puede ser lo más peligroso

Los espacios confinados presentan riesgos invisibles como falta de oxígeno, gases tóxicos o atrapamientos. Antes de entrar, se debe evaluar el entorno, ventilar, medir el aire y contar con un plan de emergencia. Solo personal formado y autorizado puede acceder con equipo de protección y comunicación constante.

Evita la entrada si no es necesaria

Valora si la tarea puede realizarse desde fuera. Modificar el espacio o usar herramientas (cámaras, sondas, etc.) ayuda a no exponerte.

Realiza una evaluación de riesgos detallada

Considera el contenido previo del espacio, sus dimensiones, posibles residuos o atmósferas tóxicas, y el riesgo de falta o exceso de oxígeno.

Asegura condiciones básicas de seguridad

Vacía, aísla y ventila el espacio; utiliza protección respiratoria adecuada y prevén atmósferas explosivas evitando fuentes de ignición.

Plan de control y permiso de trabajo

Emite un permiso de trabajo por escrito con lista de comprobación y medidas de protección. Este documento debe ser claro y conocido por todos los involucrados.

Procedimientos de emergencia claros

Dispón de equipos de rescate y reanimación, así como personal entrenado en primeros auxilios.

Elimina peligros de inmersión o hundimiento

Asegura que no ingresen fluidos o materiales capaces de bloquear salidas o inundar el espacio.