
Exposición solar y altas temperaturas
La planificación es la mejor barrera frente al riesgo térmico
La exposición prolongada al sol o a temperaturas elevadas puede provocar deshidratación, agotamiento térmico o golpe de calor, con consecuencias graves para la salud laboral. Evaluar las condiciones ambientales, planificar las tareas en función del riesgo térmico, implementar medidas organizativas y técnicas, e informar y formar al personal sobre los procedimientos de actuación garantiza un entorno de trabajo seguro y sostenible ante el calor extremo.
