Golpe de calor

Hidratarse protege tu vida.

El golpe de calor ocurre cuando el cuerpo no puede regular su temperatura. La persona puede marearse, tener piel caliente, sed intensa o pérdida de conciencia. Colócala a la sombra, aflójale la ropa, refréscala con agua o paños húmedos.

Lleva a la persona a un lugar fresco y ventilado

Aléjala del sol y busca una zona con sombra o aire acondicionado.

Refresca el cuerpo con agua o paños húmedos

Aplícalos en cuello, axilas, ingles y muñecas para ayudar a bajar la temperatura.

Haz que beba agua a pequeños sorbos

Si está consciente, dale agua fresca o bebidas isotónicas lentamente.

No la sumerjas en agua fría ni uses hielo directamente

Los cambios bruscos de temperatura pueden empeorar la situación.

Colócala en posición semiacostada

Con la cabeza y el tronco ligeramente elevados, para facilitar la respiración.

Evita que se duerma

Habla con la persona para mantenerla despierta y vigilada.

Observa sus signos vitales

Controla la respiración y el pulso mientras esperas ayuda.

Permanece junto a la persona o acude al centro sanitario

Acompáñala y ofrece tranquilidad hasta que llegue el personal sanitario.