Lesiones musculoesqueleticas

Tu cuerpo trabaja contigo: cuídalo cada día

Las lesiones musculoesqueléticas aparecen por esfuerzos repetidos, posturas forzadas o levantar peso sin técnica. Prevenirlas es fácil: usa las ayudas mecánicas, adopta posturas cómodas y haz pausas para estirar. Tu cuerpo es tu herramienta de trabajo más importante: protégelo, muévelo con cuidado y no ignores las señales de cansancio.

Usa las ayudas disponibles

Emplea carros, grúas o compañeros para mover objetos pesados.

Organiza tu espacio de trabajo

Mantén el área despejada, con cables recogidos, documentos ordenados y zonas de paso libres.

Evita posturas forzadas

Ajusta la altura de tu mesa o herramienta para trabajar sin doblar la espalda ni girar el cuello.

Haz pausas y estira

Descansa unos minutos cada hora para relajar músculos y articulaciones.

Cambia de postura con frecuencia

No permanezcas mucho tiempo de pie o sentado sin moverte.

No hagas movimientos bruscos

Gira el cuerpo con todo el tronco, no solo con la cintura.

Mantén la zona de trabajo ordenada

Evita obstáculos que te obliguen a forzar el cuerpo.

Usa calzado adecuado

Antideslizante, cómodo y con buen apoyo del pie.

Informa si tienes dolor o molestias

No lo ignores; avisa antes de que se convierta en una lesión.

Participa en la prevención

Propón mejoras ergonómicas y aplica las buenas prácticas aprendidas.