El atragantamiento ocurre cuando un alimento u objeto bloquea las vías respiratorias. Si la persona tose, anímala a seguir haciéndolo. Si no puede respirar, hablar o toser, actúa de inmediato aplicando golpes en la espalda y, si es necesario, la maniobra de Heimlich.
Ante una quemadura, lo primero es mantener la calma y actuar con cuidado. Enfría la zona con agua templada durante varios minutos, nunca con hielo. No revientes ampollas ni apliques cremas o pomadas caseras. Cubre la zona con una gasa limpia y acude al centro de...
El golpe de calor ocurre cuando el cuerpo no puede regular su temperatura. La persona puede marearse, tener piel caliente, sed intensa o pérdida de conciencia. Colócala a la sombra, aflójale la ropa, refréscala con agua o paños húmedos.
Ante una hemorragia, mantener la calma y actuar con rapidez es esencial. Presiona la herida con una gasa o paño limpio para detener el sangrado. No retires el apósito si se empapa; coloca otro encima.
Ante un corte, mantén la calma y limpia la zona para evitar infecciones. Lava con agua y jabón, detén la hemorragia presionando con una gasa limpia y protege la herida con un apósito.
La hipotermia ocurre cuando la temperatura corporal baja por debajo de lo normal, generalmente por exposición prolongada al frío. La persona puede temblar, tener piel pálida, somnolencia o confusión. Llévala a un lugar cálido, quítale la ropa húmeda, abrígala con mantas.
Ante una salpicadura ocular, la rapidez es esencial. Lava el ojo inmediatamente con abundante agua o suero fisiológico durante al menos 10 minutos. No frotes, no uses colirios ni remedios caseros. Acude a un centro médico u oftalmológico
