Salpicaduras oculares

El agua no solo limpia, también protege tus ojos.

Ante una salpicadura ocular, la rapidez es esencial. Lava el ojo inmediatamente con abundante agua o suero fisiológico durante al menos 10 minutos. No frotes, no uses colirios ni remedios caseros. Acude a un centro médico u oftalmológico

Lava el ojo afectado con abundante agua

Hazlo de inmediato, preferiblemente con suero fisiológico o agua limpia corriente durante 10 a 15 minutos.

Mantén el ojo abierto

Si es necesario, separa suavemente los párpados para que el agua limpie toda la superficie ocular.

Lava desde el lagrimal hacia fuera

Así evitas que el producto se extienda al otro ojo.

Retira lentes de contacto si las hubiera

Hazlo con cuidado, durante el lavado o después de unos minutos.

No uses colirios, cremas ni pomadas

Solo un profesional debe aplicar tratamiento ocular.

Evita frotar o presionar el ojo

Esto podría empeorar la lesión o aumentar la irritación.

Cubre el ojo

Usa una gasa esteril o un paño limpio sin apretar y mantén el ojo cerrado.

Identifica el agente causante

Si fue un producto químico, guarda su envase o etiqueta para informar al personal sanitario.

Permanece junto a la persona o acude al centro sanitario

Acompáñala y ofrece tranquilidad hasta que llegue el personal sanitario.