Tabaquismo

Cada cigarrillo menos es un soplo más de vida

El tabaquismo no solo afecta a quien fuma, sino también a quienes le rodean. En el trabajo, reduce la concentración, la capacidad respiratoria y aumenta el riesgo de enfermedades. Cumplir las Disposiciones Internas de Seguridad (DIS) sobre espacios libres de humo y fomentar hábitos saludables protege la salud de todos. Dejar de fumar es ganar calidad de vida, energía y bienestar.

Cumple las normas de espacios sin humo

Esta prohibido fumar en zonas de trabajo, vehículos, almacenes, oficinas y áreas comunes cerradas. Respétalas siempre.

Respeta a los demás

Evita exponer a compañeros al humo del tabaco; el humo pasivo también daña la salud.

Infórmate sobre los riesgos reales

Conocer cómo el tabaco afecta al corazón, pulmones y circulación te ayudará a tomar conciencia y decidir mejor.

Aprovecha los programas de ayuda para dejar de fumar

Muchas empresas ofrecen apoyo psicológico o médico. Pedir ayuda es el primer paso hacia el cambio.

Sustituye el hábito por acciones saludables

Bebe agua, mastica fruta o da un breve paseo cuando tengas ganas de fumar.

Evita fumar durante el trabajo

Fumar no alivia el estrés ni mejora el rendimiento; una pausa activa o unos minutos de respiración consciente son más efectivos.

Cuida tu entorno laboral

Mantén los espacios libres de colillas, ceniceros o restos de tabaco. Contribuir al orden también es prevenir.

Sé ejemplo de salud

Tu decisión de no fumar puede motivar a otros compañeros a hacerlo. La prevención también se contagia.

Participa en las campañas de prevención

Asiste a charlas o talleres sobre salud y bienestar. Compartir experiencias ayuda a mantener la motivación.

Recuerda: el tabaco no forma parte del trabajo

Garantiza un entorno seguro y saludable, y eso incluye un aire limpio para todos.